Expresión Creadora: La memoria viva de tu cuerpo
Más allá del arte, la psicología, la ciencia o la cultura, existe en ti una necesidad biológica primigenia. Un impulso creativo que procede de los registros de nuestra existencia más temprana, (incluída la etapa prenatal). El investigador Arno Stern llamó a esto «Memoria Orgánica»: un código visual universal que todos compartimos y que se despliega desde el primer Torbellino hasta alcanzar las Figuras Esenciales.
El Puente con la Qabalá
Mi trabajo me demostró que esta semiología va mucho más allá de lo biológico. La raíz de este alfabeto visual es, en esencia, espiritual. Es el despliegue del «Alfabeto del Alma» grabado en nuestra psicobiología: la firma única que nos permite volver a nuestro Ser Interior.
El Alfabeto del Alma
«Acompañar durante dos años a personas con síndrome de Down y discapacidades intelectuales, en un proyecto de inserción laboral con pintura y arcilla, fue la antesala de mi descubrimiento.
En ellos pude ver cómo la Expresión Creadora se manifiesta con una simplicidad asombrosa, precisamente porque no está bloqueada por el juicio, el intelecto o los cánones artísticos.
Ahí comprendí que los trazos que surgen espontáneamente son manifestaciones vivas de las fuerzas con las que el Universo ha sido creado. Recuperar este código no es un pasatiempo: es una necesidad vital para reconectar con tu Ser Interior.
Lourdes con los jóvenes del proyecto de inserción laboral a través de la Creatividad
La Ciencia de pintar y modelar
¿Cómo transforma el gesto a tus células?
Tanto en la pintura como en la arcilla, mandamos señales a través del gesto capaces de transformar la información a nivel celular. Esto ocurre gracias a dos principios fundamentales:
-
Mecanotransducción: La capacidad de nuestras células para convertir estímulos físicos y mecánicos (como presionar la arcilla o deslizar el pincel) en respuestas químicas en nuestro organismo.
-
Tensegridad: La red de equilibrio biológico de nuestro cuerpo que traslada la tensión interna hacia la materia para liberar el sistema.
Al moldear o pintar, no estás creando una «obra de arte para agradar al exterior». Estás «expresando el Alfabeto del Alma», permitiendo que la tensión acumulada se transforme y tu sistema recupere su equilibrio original.
«El Alma se proyecta a través de nuestras manos, gestos»
La forma en la arcilla nace de una necesidad interior, desde la figura más simple hasta la más elaborada.
Cuando buscas la estética o «quedar bien» con el exterior, tomas un atajo que te desconecta y te lleva a la insatisfacción. Por el contrario, cuando te dejas llevar por el desarrollo natural del gesto, la arcilla se convierte en el espejo de tu mundo interno.